Meses después de lo ocurrido con Shetty ella dijo sentirse avergonzada de su comportamiento pero negó ser racista.

Su baja popularidad por estos actos no logró remontar hasta que le detectaron un cáncer cervical. Goody hace pública su enfermedad a los medios de comunicación. Se ve obligada a abandonar el reality de TV en el que participaba, el Gran hermano versión India, pero decide hacer de su vida, o de sus últimos días de vida, su propio reality.

Aprovechando las condolencias por su enfermedad y su inminente popularidad, Goody no vio mejor negocio que hacer de su muerte un show mediático. La publicidad realizada respecto a su enfermedad terminal se fue convirtiendo en un negocio. Ella decidió vender su vida, incluso pensó en vender las fotografías cuando ella estaría ya muerta, pero ningún medio lo aceptó. Entonces se vendieron las fotos de ella con sus hijos, de su matrimonio y otros momentos importantes.

¿POR QUÉ LO HACE?
La principal excusa a su motivación de vender su vida privada era dejar una herencia cuantiosa a sus dos pequeños niños. Supo aprovechar el momento y trató de ganar todo el dinero posible para que éste sirva para la educación de sus hijos, esa educación que ella misma no pudo tener.
Jade Goody nació en barrio marginal de Londres, hija de padre drogadicto y delincuente, y de madre drogadicta también.
Nos encontramos ante un caso de reallity llevado al extremo. Goody fue una persona sin escrúpulos que prefirió ver expuesta su vida y la de los suyos por llegar a obtener millones de libras, antes que tener una muerte digna como otros pacientes de cáncer lo tienen.
